EV
BONICAIRE
-Con este vino hemos
querido recuperar una variedad que en la actualidad se haya
abandonado su cultivo. Variedad autóctona Valenciana,
antiguamente muy extendida en los municipios de Onteniente,
Mogente, Fuente la Higuera y Fontanars dels Alforins, incluso
tenemos referencias de su cultivo en zonas de Castellón,
La Bonicaire tuvo su esplendor en las décadas de los
40 y 50 hallándose muy extendido en superficie su cultivo,
variedad resistente y muy productiva, de grano y racimo grande.
Las nuevas tendencias de los mercados hacia vinos más
corpulentos y de mayor color han sido la causa del paulatino
abandono de esta variedad hasta su práctica extinción
en la actualidad.
En Bodegas Enguera hemos tenido la curiosidad de saber como
era el vino que bebían nuestros abuelos, ese vino que
se hacía en las pequeñas bodegas que antiguamente
existían en todas las fincas agrícolas, ese
vino del que tantas veces hemos oído hablar, de sus
virtudes, de su fácil y amable beber y que con tanta
nostalgia recuerdan los más ancianos.
EV Bonicaire tiene un bonito color rubí de no demasiada
intensidad, capa media y ligero de aspecto, muy limpio y con
una llamativa brillantez.
En aroma sorprende por sus tonos intensos en los que llama
la atención unos recuerdos cítricos muy interesantes,
tonos cítricos que se asemejan a los de la piel de
naranja.
En boca vuelve a sorprender por su suavidad y fácil
beber, revelando una fruta que de nuevo vuelve a recordar
a la naranja, más concretamente a la mermelada de naranja
amarga, dando notas frescas y llenas de sabor.
Un vino sorprendente por la particularidad de sus aromas y
sabores, tal vez el último recuerdo del sabor del vino
que bebían nuestros antepasados.
• Tipo de vino: Tinto
• Variedades: Bonicaire
100%
• Añada: 2003
• Grado alcohólico:
13% vol
• Presentación:
Botella bordelesa Elite. Caja 6 bot. x 75 cl.
• Temperatura de
servicio: 16 ºC
-Cata de
la Guía Peñin
2004, comentado en su número 8
de la revista Guía Peñín Magazine:
Bonicaire
Selección Varietal 2003 Tinto
NOTA:
80
Cereza anaranjado. Aroma
a frutilla roja, notas balsámicas y fondo terroso.
Boca sabroso, fresco; taninos suaves pero sin gran expresión
de fruta, toques especiados del hollejo.